Un argentino sufre un ACV cada 9 minutos: las claves para prevenirlo

Según el último Boletín de Estadísticas Vitales (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, en 2019 fallecieron en el país 18.975 personas por enfermedades cerebrovasculares, entre las que el ACV es una de las principales causas. Cómo cuidarse para prevenirlo.

Por Rodrigo Lescano

Los ataques cerebrovasculares ocurren todo el tiempo y cuando menos lo esperamos. El lector seguro tendrá un amigo, familiar o conocido que los vivió de cerca. En nuestro país, Los ACV se ubican terceros en el ranking de causas de muerte, después de la enfermedad coronaria y la gripe. A nivel mundial, es la segunda causa más común de muerte y la tercera de discapacidad en todo el mundo, lo que se traduce en aproximadamente 6,5 millones de muertes anuales.

Virginia Pujol, subjefa del Servicio de Neurología Vascular en Fleni profundiza: "El 2% de todos los argentinos mayores de 40 años han sufrido un ACV. Eso se traduce en unas 345 mil personas que atravesaron por esta situación de salud. Y su incidencia ya ronda los 60 mil nuevos casos por año".

¿Qué es un ACV?

"Los accidentes cerebrovasculares suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el cerebro. Según su naturaleza patológica se divide en: isquémico y hemorrágico. Seis de cada diez personas que padecen accidentes cerebrovasculares mueren o quedan con alguna discapacidad, de ahí la importancia de conocer los síntomas clásicos y actuar con rapidez", explica el Dr. Javier Groppo , neurólogo del Sanatorio Clínica Modelo de Morón.

La falta de coordinación en los movimientos, el habla no fluida y la desviación conjugada de la mirada son los principales síntomas de esta enfermedad. La Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC sostiene: "Puede aparecer mareo, vértigo, cefalea localizada, visión borrosa en ambos ojos, diplopía, disartria (dificultad para hablar), deterioro de función cognoscitiva (incluida la confusión), afectación de la conciencia, crisis convulsivas, disfagia".

Algo de lo que estaremos todos de acuerdo es que, ante los primeros síntomas, es obligatorio realizar una consulta médica. Los especialistas determinarán si se trata ACV isquémico o hemorrágico para ver si fue causado por la obstrucción o la ruptura de una arteria cerebral. "A través de las imágenes nosotros podemos tener parámetros claves de la situación del cerebro del paciente y orientar sobre las medidas terapéuticas para disminuir las secuelas del ACV", plantea Groppo.

Menos sal, chau cigarros y dieta "mediterránea"

Para poder prevenir un futuro accidente cerebrovascular hay algunas prácticas que se pueden llevar a cabo en la vida diaria y que ayudan a tener una vida más saludable y de esta forma, prevenir no solo el ataque cerebral sino también otras patologías.

"Es necesario reducir el consumo de sal. Si se tiene en cuenta que el sodio eleva la tensión arterial, la reducción de la cantidad diaria es una sencilla forma de prevenir esta enfermedad", explica el Dr. Javier Groppo.

Otra de las formas de tener una vida más saludable es hacer ejercicio físico. Existen investigaciones que demuestran que las personas que caminan 30 minutos al día la mayoría de los días de la semana o nadan dos veces por semana pueden tener un ACV menos grave o, incluso, evitarlo.

Sin dudas el cigarrillo es un dato a tener en cuenta. Para todo tipo de patologías. "El consumo de tabaco aumenta cuatro veces el riesgo de padecer un evento cerebrovascular, por lo tanto, si fuma es recomendable que busque ayuda para dejar de hacerlo", aconseja el Dr. Javier Groppo.

La dieta ideal es variada y equilibrada, en lo posible al estilo "mediterráneo". Esto implica comer muchas frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva. También algo de pescado, aves y productos lácteos, sin mucha carne roja.

Limitar el consumo de alcohol al mínimo posible, ya que éste no deja de ser un factor de riesgo para que se produzcan los ACV´s. "También es muy importante controlar el colesterol, principalmente el colesterol LDL o `malo´. Se lo puede reducir evitando el consumo de carne roja, manteca, comidas fritas, queso en exceso y alimentos que tengan muchas grasas saturadas", agrega el neurólogo.

Otra forma de prevención es la realización de un doppler transcraneal que mide la velocidad del flujo sanguíneo en las principales arterias del cerebro y que puede detectar estenosis y émbolos.

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