Se formó la primera cooperativa de repartidores del país

En Villa Ballester, San Martín, 17 deliverys se organizaron en "Trabajadores de Reparto Unidos" para dejar de depender de las aplicaciones. Pablo Gómez, su presidente, nos cuenta en exclusiva cómo comenzó esta experiencia de autogestión única en el país.

Por Rodrigo Lescano

Un grupo de repartidores de Villa Ballester, entre ellos Pablo Gómez, se movilizaron hace dos años con otros pares de diferentes puntos del AMBA. Su reclamo: que los repartidores de San Martín y Tres de Febrero obtengan un bono por trabajar los feriados y días festivos.

Con su lucha lograron conseguir esta remuneración y eso les hizo darte cuenta que unidos podían conseguir muchas cosas, entre ellas, no depender de una empresa para obtener un salario. Así fue como armaron la primera cooperativa de repartidores en Argentina, "Trabajadores de Repartos Unidos" (TRU) y Pablo Gómez fue elegido como presidente.

-¿Cómo surgió la cooperativa?

-Nació en la pandemia y surgió de la precariedad del trabajo. Trabajé de repartidor cuando era pibe y volví en el 2020 porque veía que no iba a tener otro trabajo más que ese. Yo tengo 50 años, con hijos y había cerrado mi pyme en Monte Castro. Cuando regresé, me encontré con una situación mucho peor a cuando era joven. Pedidos Ya! tenía como 100 mil trabajadores en ese entonces y estaban contratados como monotributistas. Un monumento a la estafa.

Opinábamos que la sindicalización de los trabajadores de reparto iba a ser a futuro y nosotros teníamos una respuesta más inmediata: actuar por nosotros mismos a través del cooperativismo. Allí encontramos un lugar apropiado, democrático, participativo, inclusivo y solidario y autogestionado. Conseguimos el apoyo de la Cámara de Empresas Gastronómicas de San Martín y cuando analizamos que era rentable el negocio construimos la cooperativa y fue matriculada el 17 de agosto del 2021.

¿Cómo está compuesto TRU?

-Somos 17 repartidores. Hay compañeros que toman cuestiones administrativas y otros, cuestiones comerciales. Tenemos un grupo de compañeros que se dedica al Instagram y otros para lo legal. Nos organizamos como una empresa y entendemos que lo somos. Tenemos la marca registrada.

Aunque queremos que cada compañero participe, consideramos que TRU no es vertical pero tampoco plana. El Consejo de Administración toma las decisiones y rinde las cuentas a los compañeros.

-¿Qué papel tuvieron las organizaciones sociales en el desarrollo de la cooperativa?

-Hubo personas por afuera que ayudaron al armado de TRU en estos dos últimos años, generalmente otras cooperativas. Nos donaron dos computadoras. Tuvimos el apoyo de organizaciones sociales como el movimiento Evita que nos regalaron unas mochilas y nos prestaron un espacio para que podamos desarrollar nuestras tareas. Nos encontramos funcionando en un Polo Cooperativo en la localidad de San Andrés con otras empresas autogestionadas.

En la UTEP (Unión de Trabajadores de la economía popular) pudimos encontrar no solo un lugar donde podían ayudarnos, sino también donde podíamos aportar. Siempre el ida y vuelta es fundamental.

-¿Cuál es el aporte de TRU a la comunidad?

-Primero al trabajador lo des precarizamos, formalizamos al repartidor y hacemos de su trabajo una profesión. Luego, aportamos a la economía de San Martín: Los comercios, los delivery y los clientes son de allí. La plata se termina quedando en este lugar.

Si nosotros nos preocupamos por el otro, vamos a poder avanzar a una sociedad mejor. Este circuito económico lo construimos con los gastronómicos, los ferreteros, los panaderos, los carniceros. En el reparto no tenemos límites, podemos llevar desde una tuerca hasta una torta.

También brindamos seguridad al vecino. Nosotros vamos a buscar la mercadería y la entregamos en tiempo y forma. SI no está en condiciones, nos hacemos cargo y no la repartimos. Sale más barato al comprador ya que se evita de pagar el 30% de comisión que pide las aplicaciones de reparto.

-¿Cuáles son sus objetivos?

-A corto plazo, llegar a abarcar a todo San Martín y que cada compañero tenga la indumentaria que lo identifique con la cooperativa. A mediano plazo, queremos desarrollar una aplicación que nos dé, no solo la posibilidad de repartir, sino también de vender, fijando una comisión justa y razonable para el comerciante y el vecino.

A futuro, deseamos que nuestro mecanismo de trabajo se desarrolle en cada municipio de la República Argentina: en Tigre, San Isidro, Vicente López, Córdoba, Tucumán debe haber cooperativas de repartidores. No tenemos la intención de monopolizar el mercado. Pretendemos que esta experiencia le sirva a otros compañeros y compañeras de cualquier región y los vamos a apoyar con nuestros saberes.

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